En la mayoría de los países del mundo encontramos la madera en su formato más original: en los árboles. Bosques, pequeñas arboledas… o simplemente árboles que chispean paisajes de vegetación más baja.

Pero… ¿en todos ellos se usa para el mismo tipo de construcciones? ¿Qué diferencias hay, por ejemplo, entre Noruega, España y Austria?

Podríamos decir que el país rey de la madera es Noruega. Su clima ha fonamentado una vegetación de montañas frecuentemente bañadas por lluvia. Así pues, desde la edad media sus habitantes empezaron a usar la madera para construir iglesias. Una de los templos mejor conservados de Noruega lo encontramos en Borgund, donde construyeron su iglesia nada menos que a finales del siglo XII. La Iglesia de Borgund es uno de los edificios más visitados de Noruega, especialmente por su ubicación, muy próxima a los fiordos más extensos y, también, por su increíble diseño.

Si nos desplazamos hasta Japón, concretamente en Ikaruga, nos encontraremos una de las construcciones de madera más famosas: el templo budista de Hōryū-ji. Hōryū-ji fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1993 y el gobierno japonés lo considera su ‘tesoro nacional’. Otra característica no menos destacable de Hōryū-ji es que se considera uno de los edificios de madera más antiguos del mundo; se calcula que se construyó cerca del año 600.

Volviendo a Europa, en un futuro cercano encontraremos otra construcción de madera espectacular en Viena, Austria. Está prevista la construcción de un edificio construido únicamente con madera del país, haya y pícea, que contará con 84 metros de altura, convirtiéndose en el edificio más alto hasta el momento. En el post anterior ya vimos que los rascacielos de madera serán tendencia en tan sólo unos años.

 Para terminar, nos acercamos en España, Burgos. Ahí encontramos la popularmente conocida, Casa de la Madera; que nació con la idea de ser un edificio de bajo impacto ambiental y que además permitiese albergar en su interior múltiples usos locales y turísticos. Como dato curioso, destacar que este voladizo de 8 metros fue posible gracias a un sistema innovador y único basado en madera abulonada y sujeta a presión, convirtiéndose así este edificio en pionero de esta técnica.

Por otro lado, la Casa de la Madera es considerada una construcción eficiente y de bajo impacto ambiental; cuenta con un sistema de calefacción por suelo radiante a través de una caldera de biomasa de casi 100kW.

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Foto de auarquitectos.

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